martes, 11 de diciembre de 2018

6 consejos para vivir con más vitalidad


Muchas personas desarrollan sus actividades cotidianas de acuerdo a como transcurre el tiempo o el cambio del clima; es decir que es “normal” mostrar ciertos síntomas de tristeza, decaimiento, falta de energía; en la medida en que los meses cálidos y frescos vayan dando paso a temporadas de frío intenso o lluvias torrenciales, según el lugar donde se resida.

Pero estos cambios climáticos y circunstanciales no deben ser sinónimo de falta de vitalidad, tenemos que seguir con nuestra rutina diaria y por lo tanto hay que mantener un equilibrio entre la mente el cuerpo y el alma en todo momento, de lo contrario quiere decir que hay algo que no funciona de forma adecuada.

No siempre lo que más nos fatiga o produce cansancio es el esfuerzo físico o el tipo de trabajo que realizamos, si pusiéramos atención tal vez nos diéramos cuenta que el asunto está en nuestros pensamientos y actitudes mal enfocadas, hábitos que afectan nuestra salud y una dieta poco saludable.

Si no somos conscientes del problema y cuál es la causa de que se descarguen nuestras baterías; esta continua baja de energía; nos conduce directamente a una enfermedad. Para evitar que nuestro organismo agotado desarrolle una enfermedad debemos poner en práctica estos consejos:

1.  Tener siempre una actitud positiva

no importa en que momento o estación climática nos encontremos todo es bueno, todo es bello, el sol, la lluvia, el viento, la nieve todo tiene una razón de ser y son momentos singulares y especiales. Este enfoque hará que nuestra energía siempre vibre y no se apague.    

2. Entrar en contacto con la naturaleza

tenemos que aprender a disfrutar de nuestro entorno y vivir a plenitud cada instante; en comunicación con nuestro interior, escuchemos nuestros órganos y brindémosle lo que nos piden y necesitan: aire, luz, sol, oxígeno, ejercicios físicos, comuniquémonos con otros seres y enfrentemos las cosas con bastante buen humor.

3. Es muy importante una alimentación saludable

balanceada, aprovechemos lo que abunda en cada temporada, proporciones adecuadas de frutas, verduras, tubérculos, cereales, bastante jugos y agua pura, comer carnes y evitar al máximo las frituras y la azúcar refinada, todo esto nos dará la energía que nuestro cuerpo  necesita.

4. Mantenernos activos

practiquemos paseos a pie o en bicicleta; rutinas de aeróbicos o cualquier ejercicio de intensidad progresiva que nos agrade y toleremos, debemos concentrarnos en lo que estamos practicando y en la energía que causa un efecto positivo y grandioso en nuestro organismo. 

5. No forzarnos

Nosotros estamos programados para alternar períodos precisos de energía y descanso y no debemos maltratar nuestro organismo forzándolo a tener energía a base de mucho café u otros estimulantes u obligarlo a descansar a punta de relajantes. Hay que respetar cuando nuestro cuerpo esta cansado y nos pide sueño; si disfrutamos de un sueño profundo y reparador estaremos mejor preparados y enérgicos para enfrentar nuestro diario vivir.

6. Vivir el presente tal como es

La mayoría de las veces lo que nos agota no es el trabajo en sí; si no como vivimos ese momento mentalmente. Si estamos “allí” concentrados en lo que hacemos y disfrutamos de la labor que estamos realizando, no tenemos porque agotarnos. Liberémonos del stress y de la pérdida de energía que implica estar preocupándonos de otros asuntos; que no podemos resolver, mientras desempeñamos nuestro trabajo.