lunes, 8 de octubre de 2018

La relajación a través de la música


Seguramente, más de una vez hemos estado en una situación crítica, a punto de estallar y sin solución aparente: problemas familiares, separaciones, pérdida de empleo, rupturas matrimoniales, cualquier momento que altera nuestras endorfinas y hace que perdamos la alegría, la seguridad y la confianza en nosotras mismas, pudiendo abrir desgraciadamente una brecha llamada depresión.

La música es muy importante para controlar y llevar nuestro estado de ánimo de manera positiva y concluyendo con una filosofía que aplico en mi día a día y se basa en ver siempre lo positivo dentro de lo negativo y viceversa.

Esta creencia está basada en el Yin Yang, un tipo de filosofía oriental que tiene sus origenes en el confucionismo, el taoísmo y otras religiones agrarias de China. A través del Yin y el Yang sabrás como las situaciones que transcurren en tu vida tienen un por qué y una respuesta que no siempre podrá agradarte pero que deberás analizar y entender y así continuar tu camino por el sendero de la vida. La música tiene parte de Yin y parte de Yang ya que no siempre que escuchamos una canción nos afecta de la misma manera.

Música Oriental

Los intrumentos que se usan para este tipo de música están rozando su afinidad con los elementos de la naturaleza y ésto provoca en nuestra mente una apertura a mundos oníricos y fantásticos que pueden desembocar en una respuesta de sensaciones físicas y psicológicas como llanto, felicidad, libertad La música budista, la música zen, las melodías mantra y otras ramas de la música hindú, marroquí, persa, etc hacen que nuestros sentidos se dispersen en una multitud de sensaciones que a veces los seres humanos necesitamos invocar para calmar nuestro interior.

Música Occidental

Vamos a incluir en este apartado todo tipo de música convencional y comercial ya que a veces nuestro interior necesita escuchar una melodía que recuerde a alguien o algo, en este caso cualquier tipo de canción que nos evoque un sentimiento personal es la adecuada. No importa si escuchas heavy metal o un pop suave, aunque la melodía tenga los decibelios más fuertes y para algunos pueda ser malsonante para otros puede llenar de calma y de tranquilidad personal.

Música Clásica

Pensar en este tipo de música es recordar las grandes sinfonías de Mozart, Bach o Beethoven. Escuchar música clásica evoca en nuestra mente una ruptura con el exterior de manera inminente y ayuda a conseguir un estado mental de plena relajación y desconexión del mundo exterior.

Música Fusionada

En este apartado vamos a incluir el resto de melodías y estilos musicales que se crean con la mezcla de diferentes tipos de música. El resultado de este género musical tiene una fuerza armónica muy positiva para los oídos que lo escuchan. El estilo chill-out fusionado con diferentes ramas musicales (flamenco, house, hindú, oriental) nos aportan miles de formas mentales que nos hacen disfrutar de este género que cada día está más a la vanguardia dentro de las últimas tendencias musicales.


La música es una manera de transmitir sentimientos y sensaciones que el ser humano necesita en diferentes momentos de su vida. La música es un tipo de comunicación muy favorable para estimular nuestros instintos y que tal vez éstos no se expresan en otras circunstancias y son estrictamente necesarios para un equilibrio físico y psicológico.

jueves, 4 de octubre de 2018

10 trucos para seguir una dieta saludable


La mayoría de la gente suele pensar que tener hábitos de alimentación saludable se reduce a estar a dieta por el resto de la vida, restringiéndose de la mayoría de los alimentos deliciosos. Nada más alejado de la realidad! Pues el principio de toda dieta saludable es la variedad y el ejercicio para diabéticos, pues cada uno de los alimentos hace diferentes contribuciones nutricionales.

Consumir una gran cantidad de frutas, verduras y carbohidratos complejos acompañados de proteínas bajas en grasas  como carnes blancas y lácteos bajos en grasa; aunado a un balance adecuado entre las calorías consumidas y las que se necesitan, ayudarán a conseguir el peso ideal y saber para qué sirve la metformina.

Tener la diabetes no significa renunciar por completo a antojitos como un dulce o una hamburguesa ocasional, pues mantener hábitos alimenticios saludables te permite salirte de los límites de vez en cuando. Si estás buscando cambiar tus costumbres para tener un estilo de vida más sano, estos simples,

10 consejos para seguir una dieta saludable


  1. Come muchas comidas con fibras: frutas, vegetales y granos enteros. Son los carbohidratos 'buenos' que te harán sentir saciado, proporcionan vitaminas y minerales.
  2. Revisa tu plato en cada comida: asegúrate de incluir algo verde, amarillo o naranja pues estas frutas y vegetales como el brócoli, zanahorias, melones y cítricos contribuyen a la eliminación de radicales por lo que te protegen del cáncer y otros problemas de salud.
  3. Evita el azúcar refinada, presente en las bebidas carbonatadas, el azúcar de mesa, dulces procesados y comida chatarra. Puedes tomar alguno durante la semana, pero no lo conviertas en un hábito.
  4. Evita las grasas saturadas o de origen animal: prefiere las carnes blancas sin piel, la carne magra y los lácteos bajos en grasa. Revisa el aceite que usas en casa, busca aceite de girasol, maíz, canola o de oliva.
  5. Te provoca picar algo? o . Tienen pocas calorías y muchos nutrientes. Congela los zumos para los días de verano, prepara barras de granola en casa. Hay muchas opciones sencillas para tomar meriendas saludables.
  6. Vigila tus porciones: si bien es cierto que puedes comer prácticamente todo, hazlo en porciones moderadas. Sírvete en platos pequeños y comparte las porciones generosas de los restaurantes. Es mejor para tu metabolismo comer muchas veces al día en pocas cantidades que comer mucho dos veces.
  7. En la variedad está el gusto: no te limites a sólo un tipo de alimentos preparados de determinada manera. En la red puedes conseguir cientos de recetas saludables que te ayudarán a mantener una dieta sana y muy diversa.
  8. Obtén tus vitaminas de la comida, no de suplementos: los multivitamínicos no pueden sustituir una alimentación balanceada. Para asegurarte que consumes los alimentos adecuados hay un pequeño truco: mira tu plato y revisa que éste tenga al menos algo verde, algo rojo o naranja, y otros dos colores.
  9. Modera el consumo de alcohol: una cerveza al día, una copa de vino o un trago más fuerte al día no representan ningún problema, pero ingerir más de esas cantidades diariamente puede traer problemas de salud, además de aumentar el número de calorías vacías que pueden hacerte subir de peso.
  10. Hidrátate: El agua es fundamental para obtener los nutrientes necesarios y para mantener el delicado equilibrio de nuestro organismo. Si no te gusta el agua, prueba añadirle unas gotas de limón (sin azúcar!) o hacer infusiones herbales.